Durante Paris Fashion Week, cuando la ciudad se llena de desfiles, citas y agendas imposibles, encontrar un restaurante tranquilo cerca de Place Vendôme puede convertirse en un pequeño lujo.
Entre desfile y desfile descubrimos Alfi’s Paris, un restaurante situado en Rue du Mont Thabor, en pleno primer distrito de París. Un lugar que, desde fuera, ya transmite algo especial.
Fachada discreta, mesas pequeñas y ese aire de restaurante parisino que invita a parar y entrar.
Dentro, el ambiente mantiene esa misma sensación. El espacio es pequeño y luminoso, con mesas vestidas con manteles blancos, una barra al fondo y una atmósfera relajada que contrasta con el ritmo frenético de la ciudad durante la semana de la moda.
Es uno de esos lugares donde el tiempo parece ir un poco más despacio.
PUBLICIDAD
La propuesta gastronómica de Alfi’s se inspira principalmente en la cocina italiana, aunque su carta también incorpora otras influencias. En el propio menú se mencionan referencias italianas, francesas, vascas, argentinas y neoyorquinas, bajo la dirección del chef Jonathan Morales.
La carta es relativamente corta, algo que suele ser una buena señal. Pocos platos, pero bien pensados y ejecutados.
Entre los entrantes encontramos propuestas como burrata con crema de aceite de oliva, vitello tonnato o pulpo al estilo Luciana, un plato tradicional del sur de Italia con tomate y hierbas.
Son recetas reconocibles, que aquí llegan con una ejecución cuidada y una presentación sencilla.
Uno de los puntos fuertes de Alfi’s es su sección de pastas frescas caseras.
Durante nuestra visita probamos dos clásicos italianos: los tortellini in brodo, servidos en un caldo profundo y muy reconfortante, y los pici cacio e pepe, una pasta típica de la Toscana con queso pecorino y pimienta negra.
Se trata de un plato aparentemente simple, pero que depende completamente de la técnica. Aquí la pasta llega perfectamente emulsionada y con un equilibrio muy acertado entre queso y pimienta.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Entre todos los platos hubo un detalle que terminó sorprendiendo especialmente.
El detox juice de zanahoria, naranja, manzana y jengibre terminó siendo uno de los momentos clave de la comida.
Una mezcla muy refrescante y perfectamente equilibrada que funciona especialmente bien durante un almuerzo largo. Es una de esas bebidas que no esperas encontrar en un restaurante italiano, pero que termina convirtiéndose en uno de los recuerdos más claros de la experiencia.
Si hay algo que recomendaríamos no perderse de la carta, probablemente sería precisamente este zumo.
Más allá de la cocina, algo que marca la experiencia en Alfi’s es el servicio.
El equipo resulta cercano, atento y muy amable desde el primer momento. Todo sucede con naturalidad y sin prisa, algo que se agradece especialmente en una ciudad como París, donde muchos restaurantes funcionan a un ritmo mucho más acelerado.
Esa combinación entre buena cocina, un espacio acogedor y un servicio cuidado es probablemente lo que hace que el lugar funcione tan bien.
PUBLICIDAD
París tiene miles de restaurantes, pero solo algunos se quedan realmente en la memoria después del viaje.
Alfi’s es uno de esos lugares que merece la pena guardar en la lista.
Un restaurante al que apetece volver.
Y durante una semana tan intensa como Paris Fashion Week, encontrar un sitio así cambia completamente el ritmo del día.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD